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Sumérgete en los escenarios de la historia. Descubre rincones encantados. Emociónate en una velada teatral. Baja a las profundidades del túnel y asciende hasta los cielos transportado por la música de un órgano mágico. Camina por callejones donde el tiempo se ha parado. Disfruta de una cena a la luz de las velas en una plazuela escondida. Guanajuato, fundada en 1557, es uno de los enclaves más peculiares de todo México. La vibrante ciudad de mil colores aparece y desaparece bajo tierra. Adéntrate en el laberinto de empinados callejones, funiculares, túneles y minas; descansa en plazuelas que se llenan de vida por las tardes; admira palacios, galerías de arte y emociónate con las leyendas que te acompañarán.
Hay una plaza en Guanajuato que transmite como pocas la esencia vital de esta ciudad. Entre las del Ángel y San Roque (otras que no hay que perderse), la de San Fernando nos transporta literalmente al tiempo donde los niños jugaban todavía en las calles, las familias platicaban en los bancos de historias cotidianas, y el agua de la fuente brotaba despacio acompasando los minutos y las horas. Sentado en una mesa de cualquiera de sus terrazas, iluminadas tenuemente por pequeños farolillos mientras anochece, comparto una cerveza y una botana con dos buenos amigos. Oyendo los compases tenues de una troba nos dejamos llevar hasta que una callejoneada lo arrebata todo y nos devuelve a la realidad, aunque perfectamente podría ser el decorado de una película de otra época… |
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A menos de 15 minutos de Guanajuato la naturaleza esconde un rincón mágico. Un corredor migratorio de aves neo tropicales de Alaska, Canadá y los Estados Unidos, ideal para los observadores de aves y los naturalistas. Hay más de 190 especies de aves, de las cuales el 40 por ciento son migratorias (cada cierto tiempo la Semarnat libera aquí aves de diversas especies para completar la fauna). También hay una considerable población de mamíferos, entre los cuales destaca el venado cola blanca, los cacomixtles y los linces. Esta reserva de casi dos mil hectáreas de extensión está en la cuenca de la Esperanza; se accede a ella por la carretera número 110 a Dolores Hidalgo, bajo la sierra de Santa Rosa. Se conoce como Las Palomas. Un lugar formidable para hacer recorridos a pie o en bicicleta con guías capacitados, para perderse y aprender con la naturaleza, para respirar…
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La Ciudad
Visita la hermosa ciudad de Guanajuato, reconocida por su arquitectura colonial, Guanajuato conquista al visitante con sus encantadoras calles empedradas y sus leyendas antiguas que cautivan la imaginación.
En el recorrido no dejes de visitar el famoso Museo de las Momias. Con casi 150 años de historia, las Momias de Guanajuato se han convertido en parte importante de la cultura y las tradiciones locales de esta maravillosa ciudad asentada en las laderas de una gran cañada. En 1865 se extrajo el primer cuerpo momificado que yacía en el panteón de Santa Paula. Así, conforme han transcurrido los años, van descubriéndose otros cuerpos en las mismas condiciones por las características del suelo en el que descansaban. En la actualidad son más de cien momias las que se exhiben en el museo.
Ve por las carreteras panorámicas de la ciudad y visita el Monumento del Pípila, desde donde podrás apreciar la mejor vista de Guanajuato. Recorre los túneles de la antigua zona residencial y visita una mina en la zona de la Valenciana. Podrás descender a la mina y observar los minerales que se extraen y las herramientas que han utilizado los mineros.
Para apreciar el arte religioso virreinal, visita el hermoso Templo de San Cayetano de estilo Churrigueresco, con hermosos retablos laminados en oro. También visitar el interesante Museo de Galeras de la Santa Inquisición, que guarda diferentes artefactos y máquinas de tortura de ese oscuro periodo en la historia. Para completar tu recorrido no puede faltar una rica degustación de los dulces típicos de la región.
Cerro del Cubilete y Monumento a Cristo Rey, Guanajuato
A 2,579 metros sobre el nivel del mar, sobre la cúspide del Cerro del Cubilete, se construyó este santuario. Es uno de los más importantes centros religiosos del país y además marca el centro geográfico de México. Originalmente, este sitio estuvo ocupado por una estatua de Cristo Rey de menores dimensiones que fue destruida al ser bombardeada desde una avioneta durante la época más crítica de la llamada "Guerra Cristera", última etapa armada de la Revolución Mexicana.
El edificio actual sirve de base a la gigantesca estatua que fue construida por Nicolás Mariscal en 1944. Todo el edificio y la imagen de Cristo siguen la tendencia llamada Art Deco, lo que puede apreciarse en la planta, los alzados y en todos los materiales utilizados en su construcción y acabados. En el exterior, el edificio funciona como base de la estatua. El Cristo Rey, con los brazos abiertos, ejerce su majestad sobre el país entero y dos ángeles que se hincan a sus pies le presentan la corona de espinas y una corona real. Desde la plaza de acceso puede admirarse una amplia vista de El Bajío guanajuatense.
El Cerro del Cubilete se encuentra a una distancia de 35 minutos fuera de la ciudad de Guanajuato, y debido a su topografía rocosa se recomienda usar zapatos cómodos.
Callejoneada Nocturna, Guanajuato
No te puedes perder las clásicas callejoneadas, que como su nombre indica, son caminatas por los más pintorescos callejones y calles de la ciudad en compañía de la música y picardía de alegres estudiantinas que llenan de algarabía y candor las noches de Guanajuato.
Durante el recorrido tendrás a esta hermosa ciudad colonial como escenario de divertida parranda, para que bailes, cantes y rías al ritmo de las pícaras versiones de conocidas canciones y algunas otras originales melodías interpretadas por grupos de jóvenes que se juntan para alegrar la vida de las calles de Guanajuato.
Con instrumentos de cuerda, acordeones, sencillas percusiones, vestimentas de gala de estilo antiguo y los inconfundibles arreglos corales, las estudiantinas te dan muchísimo más que un simple recorrido por las calles: todo un espectáculo que te hará disfrutar de las noches de Guanajuato al máximo.
Ven a Guanajuato a "callejonear" y vive una de las tradiciones mexicanas más encantadoras que definen a esta antigua ciudad. Porque como dicen, "venir a Guanajuato y no callejonear, es como no haber estado nunca aquí".
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Nuestra Señora de Guanajuato
En la plaza de la Paz, frente a placa que recuerda el nombramiento del centro histórico de Guanajuato como Patrimonio de la Humanidad, se sitúa la iglesia de la patrona de la ciudad, con rango de basílica desde 1957.
Construida entre 1671 y 1696 en estilo barroco, sólo conserva original parte la fachada, pues fueron sustituyéndose el resto de elementos durante el siglo XIX por otros de estilo neoclásico.
La portada principal tiene tres cuerpos y el interior planta de cruz latina con una sola nave, crucero, una cúpula y dos campanarios. Preside el altar mayor la imagen más antigua venida a América, Nuestra Señora de Guanajuato, una preciosa virgen andaluza que obsequió Felipe II en 1557, como acto de gratitud por la riqueza que enviaba la ciudad a la metrópoli. Originalmente, la virgen tenía una rosa en la mano derecha que fue sustituida por un cetro, añadiéndose también la corona y el pedestal de plaza maciza.
Testigo de la historia, la basílica contiene numerosos recuerdos: por ejemplo, aquí se bautizó Albino García, el guerrillero insurgente en la guerra de la Independencia, quien fuera fusilado el 8 de junio de 1812 y aquí reposan los restos del guerrero popular Celedonio de Jarauta y los de santa Faustina Mártir, estos últimos donados por el Conde de la Valenciana.
La principal fiesta en honor de la virgen se celebra el 8 de agosto, como recuerdo de su llegada a esta ciudad.
La Galería Mariana, en el interior de la basílica, es un claro ejemplo de los nuevos espacios museográficos que se han establecido en Guanajuato. Sus cinco salas atesoran importantes muestras de arte sacro de la época virreinal, decimonónica y contemporánea; además de ser valiosos ejemplos de la arquitectura religiosa guanajuatense.
Mina de Guadalupe
El esplendor colonial de la plata circundado por muros con contrafuertes con forma de trompa de elefante
Guanajuato, envuelta en colinas mineras, se eleva sobre túneles para encauzar las aguas que tantas veces inundaron la ciudad y que, por una vez, no buscan filones de plata. La carretera Panorámica que recorre las minas da fe del título que recibió por Real Cédula de 1741, "Leal Ciudad de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato”.
La mina de Nuestra Señora de Guadalupe Cata, hoy campo de golf, se explotó junto a la Valenciana gracias a Francisco Castañeda, pero sólo fue posible por el Marqués de Rayas, quien en 1726 introdujo la pólvora -el llamado en la época poder negro-, para poder perforar y barrenar. El Barón Humboldt describió en detalle las técnicas y profundidad de estas excavaciones, causa también de su ruina, ya que al traspasar el manto freático, se inundaron de agua.
De la antigua mina sólo se conserva el imponente muro que rodeaba el tiro, sujeto por contrafuertes que semejan trompas y causa de la denominación popular “Mina del Elefante”. A su alrededor se fueron asentando los poblados mineros de la ciudad con los mismos obreros que luego se alzarían en el levantamiento insurgente o en las luchas sindicales del siglo XX. En homenaje a su valentía una placa con siete cabezas de bronce recuerda los héroes caídos el 22 de abril de 1937.
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