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Templo de la Virgen de la Asunción.- Su construcción podría remontarse a principios del siglo XIX; la vista exterior de sus paredes son una clara muestra de la cultura popular pues están pintadas de brillantes colores, como blanco, amarillo, verde, rojo, azul y beige. La fachada principal sobresale del contexto urbano por su altura y decoración. El portal principal está flanqueado por torres, y éstas a su vez, por paramentos que alcanzan casi la misma altura del primer cuerpo de las torres. Estos paramentos muestran un arco ciego y un entablamento cuyo frisco está decorado con elementos vegetales, y en los extremos, soportan una especie de baldaquino.
La portada está remetida y en el acceso presenta arco rebajado; arriba de éste, se encuentra una escena que representa la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego.
La ciudad de Comalcalco ofrece al visitante cómodos hoteles, gastronomía y la alegría de la justamente llamada "Perla de la Chontalpa", que ha sabido conservar sus tradiciones y adaptarse a los cambios.
Las bebidas típicas derivadas del cacao son el chocolate, el chorote y el refresco de cacao o cacahuada.
El chorote se acompaña con postres tradicionales como la sopa borracha, y los dulces de limón real, de icaco, de leche, de coco y de "oreja de mico", nombre con el que se conoce el dulce elaborado con una pequeña papaya silvestre y panela o piloncillo. Con el chocolate se degusta el budín, los turuletes y las panetelas.
La visita a plantaciones de cacao y fábricas caseras del chocolate cercanas al sitio arqueológico, es una excelente manera de conocer esta riqueza cultural y gastronómica. En el trayecto Comalcalco a Villahermosa se encuentra la iglesia de Cupilco, de arquitectura original que amalgama el colorido, la religiosidad y el arte popular, propios de la Chontalpa.
Tres conjuntos arquitectónicos componen la zona Arqueológica de Comalcalco: la plaza norte, la gran acrópolis y el palacio.
Se localiza a dos kilómetros de la cabecera municipal y a 56 de la capital del estado, Villahermosa
En un centro cívico-religioso del período clásico maya (200-1300 d.C.) Este complejo arquitectónico se sitúa en el extremo occidental del Mundo Maya.
Es notable por haber alcanzado, guardando el más puro estilo maya, un grado mayor de complejidad en su construcción con ladrillos de barro cocidos, utilizando para unirlos entre sí una mezcla de arena, barro y conchas de ostión calcinadas y trituradas.
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